viernes, septiembre 12, 2008

El codo

- ¡Ay! ¡Me duele mucho Muke! No puedo mover el brazo, el codo, está tan hinchado.
- Petit, vamos al hospital a que te lo miren. No seas tan Tauro y vayamos a ver un doctor.
- Muke, cómo quieres que vayamos si tienes una rueda pinchada y yo no puedo ni abrir una botella de agua, ¿eh?
- Tranquilo fierecilla, tranquilo. Pensemos… primero ¿qué hacemos aquí en este cibercafé?
- No encontraba hielo, todo está cerrado por el Ramadán y esto es lo más frío que he encontrado para mi codo.
- Mira que eres tonto algunas veces Petit. Anda, vamos al hotel y allí preguntamos dónde conseguir hielo.

Cerca del hotel había un mercado donde consiguieron hielo picado, el mismo con el que conservan el pescado. Las siguientes horas en la habitación estuvieron llenas de dolor y miedo por la idea de no poder cruzar en bici la montaña verde y el desierto que separan la capital de Omán, Muscat, y Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. Esta es la última oportunidad de Micky de pedalear en el desierto arábigo antes de saltar a la India.

- ¿Qué hay para comer Micky?
- Macarrones con salsa de tomate concentrada y atún
- ¡Otra vez! Joo…
Cocinar en la habitación del hotel se convirtió en una aventura repleta de risas y dolor.
- Muke, no puedo abrir las latas de atún y de tomate, es imposible con una mano ¿Qué hacemos?
- A mí déjame tranquila que tengo una rueda pinchada y no me quejo.
- ¡Ay, ay, ay! –Gritó Micky rompiendo el silencio del mediodía- ¡¿Qué pasa Petit?! –Asustada preguntó Mukeika.
- Joé, que me he quemado con el agua hirviendo. –Mira que eres bobo Petit, me habías asustado- ¡Ay, ay! –Volvió a gritar Micky –¡¿Qué?! ¿Qué pasa ahora Petit? –Me duele Mukeika, me duele mucho…

Al terminar de comer y ante el intento infructuoso de dormir un poco, Micky se dirige al gran supermercado Lulú.

- Muke, me voy a comprar un antiinflamatorio al super. Vuelvo en un ratito. –Micky, Micky… piensa con claridad de nuevo, su codo ya no le molesta, se drogó con Nolotil- Se dijo Mukeika para sus adentros mientras le despedía con una sonrisa.

Micky caminó hasta el supermercado, no supo cómo parar un autobús, recordando los momentos de dolor después de la caída con la bici:

“Todos los coches estaban parados, un accidente, un coche destrozado unos metros más adelante. Esquivo un coche, subo a la acera,- ¡oh, mierda!- Me caigo al suelo, no consigo sacar el pie del rastral –¡Vaya ostia más tonta! Vamos Muke ¿estás bien?- Camino dos pasos y todo empieza a iluminarse –¡Qué bonitos colores!- Mi visión se llena de miles de puntitos luminosos, lo que veo es un firmamento repleto de estrellas. El dolor me hace reaccionar y diviso una sombra protectora ante los 40º C del día, me llego hasta allí y me desmayo despierto. Me pongo en movimiento al cuarto de hora, no puedo usar mi brazo izquierdo… pues con el derecho solamente. ¡Ostia qué dolor!”

Micky , a su vuelta del supermercado, regresa al hotel guardando sus últimas energías para saludar a Mukeika.

- ¡Hola Negrita! -¡Petit! Mi Príncipe, ¿conseguiste los antiinflamatorios?
- Sí los conseguí –Respondió sonriente Micky, apunto del desmayo causado por el dolor- Pero… ¿qué es eso que traes en esa bolsa? –Preguntó Mukeika- ¿Esto? Un capricho consumista, una ganga que he encontrado en este país del Islam Visa Oro, jejeje.
-¿Puedo continuar yo contando la historia? –Pregunta Mukeika al Narrador ¿eh? Si el Narrador de esta historia soy Yo… Estoy confundido, creo que me voy a dormir con Micky. Está bien Mukeika, porqué no, continúa tú cariño.

- ¡Gracias! ¡Qué ilusión! –Responde Mukeika, la Princesa más feliz y hermosa de todas, Yo, con mis ojazos oscuros y larga melena morena… –¡Mukeika! A la historia- ¡Señor, sí señor! Qué genio el de este Narrador, hoy que ando divagadora, con mi mente volando y volando, sintiéndome libre y soñadora… –¡Mukeika!

Continúo, continúo… Petit, digo Micky, abrió su capricho con sus ojitos brillantes, brillantes como los niños chicos. Lo hizo con mucho trabajo y con continuas caras de dolor, hasta que lo logró. Se compró un mini-portátil, desde hace mucho tiempo que me decía que no podía escribir en su cuaderno por no sé qué razones; este es mi pequeño Príncipe, ya vuelve a soñar.

Con juguete y todo, el dulce Micky, pasó una tarde de perros: se levantaba de la cama a la mesa donde estaba el ordenador, allí se pasaba diez minutos haciendo sólo eso que los informáticos entienden y el resto de los mortales ni pú, para volver a tirarse en la cama muertito, muertito de dolor. Pobre…

Me hablaba de su gran deseo de volver a montar en bicicleta ya que en los últimos meses poco pudo, de rodar estos casi 700 km hasta Dubái, de cruzar el desierto de dunas. Al principio se le ocurrió la idea hacerlo con un solo brazo, después de muchos dolores y antes de caer en depresión, decidió ir a comer algo al restaurante.

Volvió con la panza llena a la habitación donde yo le esperaba. Me volvió a hablar del viaje, esta vez más consciente de que quizá no pudiera hacerlo en bici -¿Y si está roto el codo Muke?- Me repetía sin cesar. Pobre Micky… cariño, ya son las doce de la noche, anda, tómate las pastillas y a jus. Mañana será otro día, duerme mi amor, descansa. Morfeo te espera.

- Buenas noches Muke, ¿sabes? Te quiero hasta las estrellas.
- Y yo hasta los cohetes, buenas noches Petit.

Durmió como un bebé después de invocar a la Energía Sanadora. Pienso que mi Petit está aprendiendo a utilizarla, a buscarla allí donde Ella se encuentra, en el Corazón de la Madre Gea.

Me despertó a las seis de la mañana:

- ¡Muke, Muke! Mira, ¡puedo mover el codo un poquitín, sólo un poquitín y ya no está tan inflamado! Ya no hace falta ir al hospital jejeje

Y se volvió a dormir hasta las diez. Soñando con un desierto, con una brazo o con los dos… Así es Petit, terco como las mulas.

4 comentarios:

CARLOS dijo...

Mucha suerte figura! Intenta dar un poco de reposo a tu maltrecho codo. Viendo que tu intención no pasa por la vista al hospital (no tendrás nada roto no?!)... intenta beber mucha agua, anti-inflamatorios, frío e intenta (otra vez intenta) ir movilizando la articulación poco a poco sin que llegue a ser un dolor invalidante... pero intenta (van 3) no perder la movilidad, porque en el codo se crean adherencias rápidamente. Cuídate tio! Cualquier cosa... ya sabes "aquí" me tienes.
Un abrazo (pequeño para no hacerte daño en tu brazo)
Carlos... fisioterapia sin fronteras.

Micky dijo...

Gracias Carlos!!! una pequeña guía es lo que me hacía falta :)
Hoy el codo mejor!! No sabía si empezar a movilizarlo o no, ahora lo haré poco a poco.
Fisioterapeuta on-line!!!! Tengo una estrella!! clarísimo!!!
Un fuerte abrazo, con mi brazo bueno
Micky - Dani

CARLOS dijo...

De todas formas con cuidado. Si ves que la inflamación no baja en unos días, deja de poner hielo. Con ponerlo durante 2-3 días suficiente. Spray de frío antes de pedalear... poco mas te puedo decir... que eres un fiera! Y que cualquier día me lio la manta a la cabeza y te imito.
En busca de la felicidad... ya me contarás.
CUIDATE.
SI TIENES GMAIL O HOTMAIL MANDAMELO Y TE CUENTO MAS A FONDO QUE HACER CON EL CODO (cmeycordoba@gmail.com y cmeycordoba@hotmail.com)

Carlos.

pelos dijo...

ánimo tron!

 
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